Mezclas bituminosas

Mezclas bituminosas: qué son, tipos y cómo se producen

Las mezclas bituminosas son materiales de construcción formados por la combinación de áridos minerales de distintas granulometrías, polvo mineral o filler, betún asfáltico y, en función de la aplicación, aditivos específicos. Su uso principal es la pavimentación de carreteras, vías urbanas, aeropuertos y otras infraestructuras que requieren capas de firme resistentes y duraderas. En Intrame llevamos más de 40 años fabricando las plantas asfálticas donde estas mezclas se producen, con presencia en más de 60 países.

¿Qué es una mezcla bituminosa?

Una mezcla bituminosa es el resultado de combinar áridos (gravas, arenas y filler) con un ligante hidrocarbonado —el betún— que actúa como aglomerante, envolviendo las partículas minerales y dotando al conjunto de cohesión, impermeabilidad y flexibilidad. La proporción de cada componente, el tipo de árido y la naturaleza del betún determinan las propiedades finales de la mezcla y su aptitud para cada tipo de capa del firme.

Componentes principales:

  • Áridos gruesos y finos: aportan resistencia estructural y determinan la textura superficial.
  • Filler o polvo mineral: rellena los huecos entre áridos y refuerza la cohesión.
  • Betún asfáltico (ligante): une los áridos, impermeabiliza y da flexibilidad al pavimento.
  • Aditivos: mejoran propiedades específicas como adherencia, durabilidad o resistencia a la deformación.
plantas asfalticas

Tipos de mezclas bituminosas

Las mezclas bituminosas son materiales de construcción formados por la combinación de áridos minerales de distintas granulometrías, polvo mineral o filler, betún asfáltico y, en función de la aplicación, aditivos específicos. Su uso principal es la pavimentación de carreteras, vías urbanas, aeropuertos y otras infraestructuras que requieren capas de firme resistentes y duraderas. En Intrame llevamos más de 40 años fabricando las plantas asfálticas donde estas mezclas se producen, con presencia en más de 60 países.

Tipos de mezclas bituminosas

Las mezclas bituminosas son materiales de construcción formados por la combinación de áridos minerales de distintas granulometrías, polvo mineral o filler, betún asfáltico y, en función de la aplicación, aditivos específicos. Su uso principal es la pavimentación de carreteras, vías urbanas, aeropuertos y otras infraestructuras que requieren capas de firme resistentes y duraderas. En Intrame llevamos más de 40 años fabricando las plantas asfálticas donde estas mezclas se producen, con presencia en más de 60 países.

Mezclas bituminosas en caliente

Son las más utilizadas en la construcción de carreteras. Se fabrican a altas temperaturas —entre 150 °C y 180 °C— para que el betún alcance la viscosidad necesaria para envolver los áridos de forma homogénea. Una vez extendidas y compactadas, enfrian y adquieren su resistencia definitiva.

Dentro de las mezclas en caliente, según la función de la capa en la que se aplican, se distinguen:

  • Capas de base: de gran espesor (hasta 15 cm), soportan las cargas estructurales del tráfico.
  • Capas intermedias: redistribuyen las cargas entre la base y la rodadura.
  • Capas de rodadura: en contacto directo con el tráfico, deben ofrecer textura, resistencia al deslizamiento y durabilidad superficial.

Mezclas bituminosas en frío

Se fabrican a temperatura ambiente empleando emulsiones bituminosas como ligante. No requieren calentamiento previo, lo que las hace más manejables y adecuadas para trabajos de conservación y reparación: bacheo, relleno de zanjas, puesta a cota de elementos de drenaje o construcción de bandas sonoras.

 

Mezclas bituminosas semicalientes

Una categoría intermedia que combina ventajas de las anteriores. Se fabrican a temperaturas menores que las mezclas en caliente —entre 80 °C y 120 °C— reduciendo el consumo energético y las emisiones durante la producción, sin renunciar a las prestaciones de una mezcla convencional.

planta asfaltica para mezclas bituminosas

Clasificación por tipo de granulometría

La distribución granulométrica —es decir, la proporción de áridos de distintos tamaños— define la textura, la porosidad y las prestaciones de la mezcla:

  • Mezclas densas: granulometría continua con pocos huecos. Alta impermeabilidad. Usadas en capas de base e intermedias.
  • Mezclas drenantes (tipo PA): alto porcentaje de huecos interconectados. Permiten evacuar el agua de lluvia a través del firme, reduciendo el aquaplaning y el ruido de rodadura.
  • Mezclas discontinuas (tipo BBTM): granulometría discontinua, sin áridos de tamaño intermedio. Se aplican en capas de rodadura de pequeño espesor (menos de 3 cm).
  • Mezclas tipo SMA (Stone Mastic Asphalt): esqueleto de árido grueso con alto contenido en filler y betún modificado. Excelente resistencia a la deformación permanente.

Normativa aplicable: PG-3

En España, la producción y puesta en obra de mezclas bituminosas está regulada por el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Obras de Carreteras y Puentes (PG-3), concretamente los artículos 542 (mezclas bituminosas en caliente tipo hormigón bituminoso) y 543 (mezclas bituminosas para capas de rodadura). Esta normativa establece los requisitos mínimos de composición, fabricación, transporte, extensión y compactación.

Proceso de fabricación de mezclas bituminosas

La fabricación de mezclas bituminosas requiere instalaciones industriales específicas: las plantas asfálticas. El proceso sigue estas etapas:

  1. Dosificación de áridos en frío: los áridos se almacenan en tolvas y se dosifican en las proporciones fijadas por la fórmula de trabajo.
  2. Secado y calentamiento: los áridos pasan por un tambor secador que elimina la humedad y los calienta a la temperatura de fabricación.
  3. Clasificación en caliente: cribas separan los áridos por fracciones granulométricas para garantizar la dosificación exacta.
  4. Mezcla con betún y filler: los áridos clasificados, el filler y el betún —previamente calentado en los parques de ligantes— se incorporan al mezclador o tambor de mezcla en las proporciones establecidas.
  5. Almacenamiento: la mezcla se almacena en silos de aglomerado que mantienen la temperatura hasta el momento de la carga.

Dependiendo de cómo se organice este proceso, las plantas se clasifican en discontinuas (el mezclado se realiza por ciclos en un mezclador auge) o continuas (la dosificación y mezcla ocurren de forma ininterrumpida en un tambor de mezcla).

¿Por qué contar con Intrame?

  • Más de 40 años de experiencia en fabricación de plantas asfálticas.
  • Presencia en más de 60 países.
  • Gama completa de plantas discontinuas y continuas para cualquier tipo de producción.
  • Servicio post-venta y soporte técnico.
  • Soluciones de reciclado para una producción más sostenible.

¿Quieres saber qué planta se adapta mejor a tu producción de mezclas bituminosas? Contacta con nuestro equipo de Intrame. 

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